Una cuestión de afecto
Llevarse a casa una oruga de mariposa con buenas intenciones, es una responsabilidad muy grande. Para muchos una oruga puede ser un simple gusano, pero muchos otros que nos relacionamos con la Naturaleza, sabemos que ello es un compromiso de vida que deberemos estudiar como finalidad de ese acto, mimarla, darle de comer y rezar para que la misma llegue al final de ese proyecto, de no ser así podríamos malograr un simple y tal vez "asqueroso" gusano, pero nos perderíamos la maravillosa experiencia de ver nacer a la más bella de las mariposas.


La experiencia que acabo de describir no es nada fácil, realmente ella requiere mucha atención, sobre todo cuando nuestra oruga (no gusano) tiene como misión especial el devorar insaciablemente su planta nutricia, por lo que se la deberemos de suministrar así como acondicionar el emplazamiento que le hallamos preparado. También debemos de seguir su evolución y tomar registros de la misma, de lo contrario nos perderemos momentos muy interesantes y nuestro propósito no tendrá ningún sentido.



Finalizo este trabajo diciendo una vez más que llevarse una oruga a casa si no se dispone de suficiente tiempo para dedicárselo en atención y observación, es a mi manera de ver un gran sin sentido, por tanto si amáis la Naturaleza en estado puro espero que entendáis este último consejo.
Si os interesa el tema visitar.
http://danaus.espacioblog.com/post/2009/05/30/historia-una-oruga-charaxes-llamada-nelson

Blas dijo
¡¡Impresionante!! Imposible plasmar con mas belleza, el "milagro" de la vida de esta emblematica especie. Mi aplauso, mi admiración y....muchisimas gracias, Juan Ramón. Un cordial saludo
14 Noviembre 2010 | 02:40 AM