Un paseo con Agrodiaetus escheri
Correteaba por mis campos rastreando "el mundo de lo casi invisible" a cada paso mis pensamientos se columpiaban en la biodiversidad que en pocos días había explosionado y que la mañana se me haría corta para todo lo que esta me ofrecía.
Los pequeños Lycenidos se levantaban y se perdían nuevamente entre la alta hierba, y a pesar de mi experiencia en seguirlos me costaba controlar sus evoluciones.
En un pequeño claro me encontré con uno que de una flor a mis pies se iba disparada a otra y de esta a una piedra a ras del suelo. Al acercarme a ella siguiendo todo el protocolo de Tai Chi, observé a través del visor de mi cámara que se trataba de una hembra de Agrodiaetus escheri.

Pude hacerle alguna toma antes de que despegara del suelo y tuve la suerte de que ella visitara una flor cercana y posara nuevamente para mi cámara, dejando que pudiera registrar los bonitos detalles de su D.N.I hasta que la dejé allí enfrascada en sus cosas siguiendo mi paseo matinal.



Una pequeño y azulado príncipe de Polyommatus escheri salió disparado ante mis pies, lo seguí con la mirada tratando de no perderlo, hasta que lo vi posarse en un Dorycnium hirsutum http://herbarivirtual.uib.es/cas-med/especie/4465.html
En esa bella planta llena de flores, mi trípode no paraba de abrirse y colocarse frente aquella criatura "del mundo de lo casi invisible" ese enorme y extraordinario mundo al que casi siempre hay que arrodillarse para poder penetrar en él y relacionarte con sus pequeños e interesantes seres






Allí entre aquellas flores de Dorycnium que tanto visitan multitud de pequeñas criaturas, nuestra A. escheri me dejó generosamente que lo fotografiara hasta que tuve que decirle adiós, aunque sin que ello me supiera nada mal, sabía que no muy tarde nos volveríamos a encontrar en cualquier camino
http://www.miradanatural.es/fotousuario.php?id=35181&galeria=274