Historia de una oruga de Charaxes llamada Nelson
El día 5 de Enero 09 me lleve a casa una pequeña oruga de Charaxes jasius de escasos 2cm. La cogí de un pequeño madroño en donde desde hace unos años cada temporada varios huevos eclosionan, no más de cinco y sus orugas crecen hasta allá por finales de enero mediados de febrero, desapareciendo del árbol supongo que depredadas por algún tipo de araña, ya que aves en esos días del año y dada la situación del madroño no creo que sean los causantes y arañas sí que he visto en el mismo. Valga reseñar que el día 5 de enero, cuando me la lleve quedaron en el madroño bien marcadas dos más y el 9 de febrero ya habían desaparecido. No tengo seguridad del motivo, así que al menos desde mi punto de vista, lo dejo como una incógnita.

Un compañero me había regalado un pequeño madroño así que a Nelson que es como bauticé a la pequeña oruga, lo trasladé a dicho madroño, pensé aunque ello está por ver, que dado que vivo a no mucha distancia de su árbol de origen y que las condiciones de vientos y temperatura son casi semejantes en el nuevo emplazamiento, la pequeña crecerá sin problemas y espero que crisalide y eclosione cuando deba de ser y no antes ni después.
El nombre de Nelson le fue dado por Nelson Mandela, personaje por quien siento una gran admiración por muchos motivos y al que considero un gran superviviente de adversidades. Espero que Nelson sea una superviviente y se convierta en la hermosa mariposa que todos veremos.
Bueno hecha la presentación de la pequeña criatura, quiero decir que el hecho de arrancar a una oruga de mariposa de su hábitat y llevártela a tu casa, no tendría desde mi punto de vista el más mínimo sentido, si no fuera el de controlar su evolución de movimientos, crecimiento, crisalisación y eclosión, documentar la experiencia no sólo con tus observaciones, también con fotos que de no ser así, serían muy difíciles de tomar y todo ello por razones obvias, ya que en casa puedes mirarla a diario y varias veces al día, cosa harto difícil en el campo.
Lo primero que descubrí al dejar a Nelson en su nuevo madroño, fue que ésta en su hoja suele estar en posición vertical con su cabeza hacia arriba. El traspaso lo hice pinzando a su nuevo emplazamiento la pequeña ramita en donde estaba en su origen pero la posición de su hoja quedó invertida, así que nuestra protagonista rompiendo su asidua inmovilidad se puso las pilas, se dio un pequeño paseo y regresó nuevamente a la cama de seda de su hoja y allí estuvo sin moverse varios días hasta que esta y el resto de su ramita se secaron.
Una mañana fui a verla y vi que ya no estaba en su cama, así que la busqué como un poseso por el pequeño madroño, respirando tranquilo cuando vi que ya se había buscado una nueva hoja y que ya estaba en ella tejiendo su nueva cama de seda.


Durante el día permanece estática, incluso encoge algo su cuerpo, ello supongo que es por cuestiones de supervivencia, os aseguro que una oruga de Charaxes es un poco dificilillo de ver cuando está inmóvil. Durante la noche la cosa cambia, supongo que ya no tiene miedo de depredadores y se estira todo lo grande que es, incluso se da una vuelta por el madroño elige la hoja que se va a merendar y cuando le parece regresa a su hoja cama de seda. Valga decir que he visto lo que os cuento y que es maravilloso el sentido de orientación de esta criatura en la negra oscuridad de la noche. Otro dato de interés extraordinario, es que en el momento que escribo estas letras estamos a 20 de febrero y que desde el día que la traje hasta la fecha, tan sólo ha devorado dos medias hojas, esto si pensamos que está medio aletargada no puede revestir admiración, pero la cosa cambia si os digo que durante este tiempo de casi inanición, ha crecido algo más de 1,5 cm ¿De dónde saca la energía?


23 de febrero 11,13 pm. He llegado a casa del trabajo y después de decir que estoy vivo, voy al madroño a echar una mirada a Nelson. Hace días que en la base de su singular cabeza en forma de casco de extraterrestre, le había notado una pequeña hendidura negra y eso podía ser una señal de que pronto realizaría su primera muda. Mi sorpresa fue mayúscula cuando al hacerle mi visita, vi que la muda estaba realizándose y esta ya estaba en estado avanzado, así que cogí mi equipo fotográfico y puse bastante empeño en poder captar al menos una foto de tan importante momento en la vida de Nelson.


24 de febrero 11,30 am. Mi segunda visita a Nelson en el día de hoy me ha hecho descubrir otro dato importante en su vida y que naturalmente he podido registrar con mi cámara. El hecho es que toda su muda se la ha desayunado, toda menos el casco de su vieja cabeza que lo he encontrado al pie del madroño, ha estado en la forma que podéis ver en la foto hasta que ha dado buena cuenta de su vieja piel, después ha tomado nuevamente la posición de siempre, vertical hacia arriba. He cogido el calibre y he comprobado que su cuerpo apenas si ha cambiado, pero su cabeza respecto a la anterior es casi el doble, así que en los días sucesivos tendré que observar a una pequeña cabezona con traje nuevo.




9 de marzo. Nelson ya sale a comer regularmente, como siempre ya entrada la noche y aún controlándose, digamos que un poco a dieta, cosa que considero normal si su eclosión se debe de dar para el mes de mayo, aún así ya mide más de 4cm.



He observado que durante el día está estática en su cama, pero a veces los rayos del sol pegan en ella, siempre y en la orientación en la que se encuentra el madroño por la cara opuesta de la misma, entonces se mueve y se acomoda en su hoja para quedar en sombra.

19 de marzo. Nelson hace unos días que nota cercana la primavera y se le ha despertado las ganas de comer. Todas las noches se da su paseíto por el madroño en donde habita y se sampa una buena ración de hoja. Suele hacerlo ya bien entrada la noche y según mis observaciones no ataca la hoja de cualquier manera, a veces baja hasta buscar la punta de la hoja y una vez allí la empieza a devorar de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. Otras veces empieza desde el tallo hasta la punta comiendo siempre la parte derecha de la hoja delimitada por el nervio central de la misma, cuando llega abajo se da media vuelta y regresa a su cama, ya que al menos de momento no devora una hoja entera de una tanda. En estos momentos tiene un tamaño aproximado de 5cm. Y 7mm de grueso en su parte más grande














17 de abril. Hoy he llegado a casa y como siempre he ido a hacer una visita a Nelson, cuando llegue al pequeño madroño vi con estupor que no estaba en el lugar de siempre, la busqué con nerviosismo con el temor de que algún pájaro se la hubiera merendado, a esta altura el desfoliado madroño no le ofrece mucha cobertura y esa posibilidad siempre ha existido durante todo este tiempo. Por suerte Nelson seguía en él, tan solo que había cambiado su hoja cama por una ramita relativamente alejada, dando síntomas de estar a punto de iniciar el proceso hacia crisálida.




Nelson fue madurando en su pequeña capsula, en el interior de la misma fue detectando los cambios de luces, de temperatura y posiblemente las vibraciones de este observador que cruzaba los dedos para que en el momento del avivamiento pudiera estar presente.


14 de mayo. Al llegar a casa vi que la capsula de Nelson se había tornado transparente y en su interior, se vislumbraban los colores de la bella criatura que pronto eclosionaría a una nueva vida, de manera que ilusionado preparé todos los bártulos para a la mañana siguiente, no perderme los detalles que había estado esperando durante varios meses.

15 de mayo- 6,30 am. El despertador sonó temprano y en pijama salí hasta el pequeño madroño para ver que la mañana sería nublada y que Nelson a pesar de ello seguía su ya acelerado camino hacia la eclosión.
Eran las 10,30 am. El trípode, la cámara, más de un flash y toda mi nerviosa mirada, se concentraban en la pequeña capsula en la que Nelson se había metido hacía 27 días. La transparencia de la misma dejaba entrever la bellísima criatura en la que se había transformado y que con seguridad saldría a la luz a cualquier hora de la mañana, pero que paradójicamente yo no iba a poder presenciar, debía de acudir a una cita ineludible en Barcelona, así que recogí los bártulos y salí corriendo hacia la Urbe dejando que la Naturaleza hiciera sin espectador algun lo que viene haciendo a lo largo de los tiempos.

En la caravana que casi siempre la entrada a la Ciudad impone, pensaba con frustración que no había culminado mi ilusión de ver volar a Nelson. Pero me consolé pensando que un sueño deja de existir en el momento que lo tocas con la mano. Por tanto en cuanto me sea posible volveré a prepara el camino de un nuevo proyecto y mientras tanto, recordaré lo aprendido de la vida de una oruga de Charaxes jasius a la que le puse el nombre de un admirado superviviente
Si alguien no se imagina como puede ser Nelson ya con su forma de mariposa, os dejo unas imágenes de ejemplares de su especie.





Espero que la pequeña aventura de Nelson os sirva y saquéis de ella alguna utilidad.


frikosal dijo
Estupendo !!
Yo lo probé hace unos años con Truncus, pero no me vivió.
1 Junio 2009 | 07:00 AM