Lo sublime del macro
Ya habiendo roto esa barrera, lo verdaderamente extraordinario, el poder mirar a los ojos de los diminutos seres que tras de ella encuentres, tal vez en lo diminuto no existan ojos con los que cruzar miradas, pero para los ojos del corazón, formas y colores te hablarán de verdaderas vibraciones que a ras del suelo, te harán sentir humildemente partícipe de un mundo maravilloso que quizás un día llegue a perderse.

