Lo sublime del macro
Es sencillo salir al campo, abrir bien los ojos y entrar en ese digamos submundo del reino de Liliput, para ello deberemos de ver con cierta naturalidad tirarse cuerpo a tierra, clavar los codos, o simplemente arrodillarte para proyectar tu mirada más allá de la simple mirada cotidiana, y alcanzar esa otra mirada más de la ralla de lo sublime.

