El virus que no vendrá.
Desde el hacha de piedra hasta las nuevas tecnologías actuales, las que conocemos y las que con seguridad existen y que los poderosos no nos las dejan de ver, podríamos decir que hemos avanzado muchísimo; el arco y la lanza han sido sustituido por sofisticados y destructivos artilugios de muerte y desolación, y el carro de tracción animal, por máquinas casi voladoras, algunas de ellas incluso con esa maravillosa facultad para navegar por los aires.