La revolución de lo absurdo
Recuerdo que no hace mucho tiempo, que en una sierra granadina, detuvieron a un pobre y buen hombre por recoger manzanilla (Camomila común) para el consumo familiar y tal como bien había venido haciendo a lo largo de toda su vida. El caso con todos los problemas que tuvo aquel hombre en cuestión, salió en muchísimos medios informativos ya que casi por ello lo meten en la cárcel.
Tal vez alguno de los que leáis estas líneas, podréis pensar que se lo tenía merecido, espero que ese pensamiento os dure poco, o al menos que sea otro cuando acabéis de leer lo que os escribo.


Ajo dijo
Impresionante texto y preciosas fotos, compañero.
Me quedo con tu última frase.
Besotes.
31 Enero 2007 | 08:33 PM