El pasado año descubrí ese espacio natural de Barcelona llamado Collserola. Bueno hacía tiempo que sabía que existía, aunque lo cierto es que una cosa se descubre cuando se pisa, cuando se anda, cuando se respira, así que después de haber oído hablar de dicha montaña infinidades de veces a mi amigo Sesma, y con el por delante como guía, el pasado 2006 fue para mi el año de su descubrimiento.